¿Maly?
¿Maly de qué? Maly de Malibú. Sí, sí, esa bebida caribeña que la mayor parte de nosotros conocemos. No he escogido este nombre por la bebida en sí, sino por la publicidad del producto que creo que a todos nos ha llamado más o menos la atención en algún momento. Desde mi punto de vista son anuncios llenos de frescura, originalidad y humor. Características que consiguen dibujar una sonrisa en el consumidor o, simplemente espectador, y que éste recuerde el “¡¡arraanca que llevo manos liibres!!”.
Además me parece interesante la ideología de vida que transmite, el Carpe Diem que todos deberíamos tener más en cuenta en nuestras vidas para disfrutar del poco tiempo que disponemos.
Todo esto, claro está, independientemente de que sea publicidad de una bebida alcohólica, que sería ya adentrarnos en otro terreno.
